Le pregunté a una amiga de qué había tratado el sermón del domingo… y no supo responder. Había salido de su iglesia sintiéndose maravillosamente, pero no se llevó ni una sola verdad. Esa conversación real es el punto de partida para hablar de algo que casi nadie quiere nombrar: el emocionalismo en las iglesias.
En este video conversamos sobre la diferencia entre la emoción sana —que Dios nos dio— y el emocionalismo, esa tendencia a medir nuestra fe por lo que sentimos en lugar de por lo que entendemos. ¿Sentiste la presencia de Dios… o sentiste la música, las luces y el ambiente? Conversamos sobre la diferencia entre la emoción sana —que Dios nos dio— y el emocionalismo, esa tendencia a medir nuestra fe por lo que sentimos en lugar de por lo que entendemos. ¿Sentiste la presencia de Dios… o fue la música, las luces y el ambiente?


