Los mismos que la construyen te dicen que los va a matar

El 9 de septiembre un ingeniero que trabajó en OpenAI y en Anthropic renunció y publicó que su propia industria «apuesta con nuestras vidas». En los días siguientes se le sumaron investigadores de Google DeepMind y hasta Geoffrey Hinton, el Nobel de Física al que llaman «el padrino» de la IA. Todos con el mismo…

El 9 de septiembre un ingeniero que trabajó en OpenAI y en Anthropic renunció y publicó que su propia industria «apuesta con nuestras vidas». En los días siguientes se le sumaron investigadores de Google DeepMind y hasta Geoffrey Hinton, el Nobel de Física al que llaman «el padrino» de la IA. Todos con el mismo número en la boca: diez por ciento de probabilidad de que esto salga muy mal antes de que termine la década.

Trump dice que es un «hoax». Bernie Sanders quiere prohibirlo por ley y meter preso veinte años a quien lo desobedezca. Y en medio de las dos posturas, casi nadie está preguntando lo que de verdad importa: ¿quién está en control de todo esto?

Nada nuevo bajo el sol

Cada generación ha tenido su “fin del mundo” tecnológico. Con la Revolución Industrial, muchos temieron que las máquinas destruirían el trabajo y la sociedad. Con la era de la computación y el internet, el temor era real y comprensible. Hoy es la inteligencia artificial.

“¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será… y nada hay nuevo debajo del sol.” (Eclesiastés 1:9)

Esto no significa que los riesgos no sean reales. Significa que el corazón humano no ha cambiado: sigue construyendo cosas poderosas, sigue sin saber controlarlas y sigue buscando seguridad en lo que fabrica con sus manos.

La Torre de Babel moderna

En Génesis 11, los hombres dijeron: “Edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre” (Génesis 11:4). El problema no era la construcción en sí. Era el propósito: hacerse un nombre sin Dios, alcanzar el cielo por sus propios medios.

Es difícil no ver el paralelo. Cuando escuchamos a quienes construyen estas tecnologías hablar de crear algo “más inteligente que nosotros”, capaz de resolver todos nuestros problemas, estamos oyendo el mismo impulso de Babel. Y el mismo error: pensar que el conocimiento sin Dios nos hará más seguros.

Una tecnología diseñada sin temor de Dios también carece de un fundamento ético firme. Si no hay un Creador ante quien rendir cuentas, ¿quién decide qué está bien y qué está mal? Esa pregunta es tan importante como cualquier cálculo de probabilidades.

El trono de Dios no cambia

El Salmo 2 describe a las naciones y a sus gobernantes conspirando contra Dios. ¿Y cuál es la reacción del cielo? “El que mora en los cielos se reirá” (Salmos 2:4). No es una risa de indiferencia, sino de soberanía absoluta. Ningún plan humano lo toma por sorpresa.

“Como los repartimientos de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová; a todo lo que quiere lo inclina.” (Proverbios 21:1)

Ni los presidentes, ni los senadores, ni los directores de las empresas tecnológicas tienen la última palabra. La tiene Dios.

El peligro que sí debe preocuparnos

Más allá de los escenarios de ciencia ficción, hay un riesgo muy concreto que ya estamos viviendo: la capacidad de vigilar, perfilar y manipular a las personas a gran escala. Un poder así, en manos de gobiernos o empresas sin frenos morales, debería preocuparnos a todos, y especialmente a los cristianos, que sabemos lo que el corazón humano es capaz de hacer con el poder.

Ni miedo ni pasividad

Entonces, ¿qué hacemos? El Salmo 37 nos da el tono: “No te impacientes a causa de los malignos… Confía en Jehová, y haz el bien” (Salmos 37:1, 3). Eso no es resignación. Es fe activa.

  • Infórmate con criterio, sin alimentarte de pánico ni de titulares sensacionalistas.
  • Usa la tecnología con sabiduría: es una herramienta, no un oráculo ni un sustituto de Dios.
  • Cuida tu privacidad y la de tus hijos.
  • Ora por quienes gobiernan (1 Timoteo 2:1-2).
  • No pongas tu esperanza en ninguna tecnología, ni para salvarte ni para temerle.

No es la primera vez que te dicen que el mundo se acaba. Pero sea cual sea el futuro de la inteligencia artificial, el trono de Dios no cambia.

Mira el episodio completo

En este primer episodio de Fe y Actualidad te cuento qué pasó estas semanas, las posturas en conflicto y lo que dicen John Piper, Albert Mohler y otros pensadores cristianos:

Lumbrera Media | Soli Deo Gloria

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