Al menos nueve meses viviendo como si nada hubiera pasado. Así estuvo David, el rey, “el hombre conforme al corazón de Dios”, con un secreto que le estaba secando el cuerpo por dentro.
Hermana, si alguna vez has sonreído en la iglesia mientras cargabas algo que nadie sabe, este estudio es para ti.
Me senté con mi Biblia y estudié el Salmo 51 verso por verso: la confesión sin excusas de David, la historia real detrás del salmo (con una mujer que casi siempre se cuenta mal), y lo que Dios hace con un corazón quebrantado. Lo contrasté con Spurgeon, con el puritano Thomas Watson y con otros maestros de la tradición reformada.
No es un salmo para sentir culpa. Es un mapa para volver en arrepentimiento real.
Mira el estudio completo aquí:


