La ascensión no es un “adiós”. Es lo que pone en marcha la misión de la iglesia. Jesús sube bendiciendo, entra en su sesión celestial (Rey, Intercesor, Mediador) y envía el Espíritu. Por eso los discípulos no se deprimen: adoran, vuelven a Jerusalén con gran gozo y siguen alabando. La ascensión alimenta la fidelidad y la misión.
Lucas es el único evangelio que narra la ascensión; también abre Hechos con ella porque la ascensión impulsa la obediencia a la Gran Comisión.
• Después de 40 días enseñando sobre el reino y cómo se extiende a las naciones (promesa a Abraham), Jesús lleva a los discípulos a Betania (Monte de los Olivos).
• Levanta las manos y los bendice (probablemente la bendición aarónica de Números 6, unida al Salmo 67: “bendícenos para que las naciones te conozcan”). Sube mientras sigue bendiciendo → la bendición continúa.
• El Padre “lleva” al Hijo (verbo pasivo): el Padre está plenamente satisfecho con la obra terminada.
• Los discípulos adoran, regresan a Jerusalén con gran gozo y permanecen en el templo alabando a Dios. La misión comienza.
Cinco significados [Beneficios presentes de la ascensión]
1] Humanidad glorificada. Jesús sube en un cuerpo real, resucitado, tangible. Es el precursor (Hebreos 6:20): los que están en Él también entrarán en gloria con cuerpo resucitado. Da esperanza ante el sufrimiento.
2] Su deidad. La nube que lo recibe evoca las teofanías del AT (Éxodo, Sinaí, Salmo 104: Yahvé cabalga sobre las nubes). Él es Yahvé. No está ausente; reina.
3] Victoria y triunfo. Obra terminada de una vez por todas (pecado, muerte, diablo). Entra como vencedor con el botín (las almas redimidas). Se sienta a la diestra (Salmo 110) hasta que sus enemigos sean estrado. El diablo ya perdió la guerra.
4] Su sesión celestial (obra actual):
-Sostiene y gobierna todas las cosas por su providencia soberana.
-Intercede por nosotros (Hebreos 7:25).
-Es nuestro abogado/mediador (1 Juan 2:1): presenta sus llagas ante el Padre.
-Prepara un lugar (Juan 14:2-3) y volverá.
5] Envío del Espíritu Santo. “Os conviene que yo me vaya” (Juan 16:7). El Espíritu convence al mundo, mora permanentemente en el creyente, da poder para la misión y consuelo. No estamos huérfanos.
Puntualizando:
• “La ascensión alimenta la obediencia a la misión.”
• “Sube con los brazos extendidos: la bendición es perpetua.”
• “El Padre trae al Hijo a casa porque está plenamente satisfecho.”
• “Él no desapareció; ascendió. Quiere que vean el cuerpo.”
• “No está ausente. Está presente sobre todo.”
• “Si alguno peca, abogado tenemos para con el Padre.”
• “Este NO es tu hogar. Tu ciudadanía está en el cielo.”
• “Os conviene que yo me vaya… el Consolador vendrá.”
• Volvieron “con gran gozo” y “estaban continuamente en el templo alabando a Dios.”
Aplicación:
La ascensión no nos deja solos ni desanimados. Nos deja con un Rey en el trono, un Intercesor que no deja de orar, el Espíritu dentro de nosotros y la certeza de que este mundo no es el destino final. Por eso la iglesia puede ir a la misión con gozo, incluso en medio de oposición y dificultad.
The present benefits of the ascension [Matt Miller | Luke 24:50-53]

video en ingles, en espanol y en otros idiomas:


