El rechazo de la humanidad | #JohnMacArthur


Toda persona posee el conocimiento suficiente de Dios, de modo que no tiene excusa (Ro. 1:19-20). Desde el tiempo de Adán y Eva, el Señor había prometido un Redentor (Gn. 3:15) y, a partir de entonces, entró en vigor el sistema de sacrificios expiatorios. La humanidad sabía cómo acercarse a Dios. Adán vivió 930 años y, tal vez, pasaría la mayor parte de ellos contando a sus descendientes la verdad acerca de lo que el pecado le había hecho a él y al mundo. La predicación de Enoc sirvió como advertencia igual que el ministerio de Noé. Pero llegó la hora cuando el Espíritu de Dios dejó de defender la causa. Las personas sabían la verdad, pero la habían rechazado obstinadamente. La vida obediente de Noé sobresalía por encima de todo lo demás a modo de una franca reprensión para los hombres de su tiempo.

   ¿Era aquella situación muy diferente de la nuestra? Jesús dijo: “Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre” (Mt. 24:37). Noé predicaba y los demás se reían; del mismo modo que ahora la gente emite sus risitas ante la proclamación del evangelio. Pero en los tiempos de Noé un remanente halló gracia, y hoy día también hay gente que está siendo salvada por la gracia de Dios; no de un juicio con agua, sino de aquel que condena al fuego eterno. Dios necesita más hombres y mujeres como Noé, que le obedezcan sin importarles lo extrañas y difíciles que puedan parecer sus órdenes.

John MacArthur

Llaves del Crecimiento Espiritual 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s