“El evangelio según Joel Osteen” este es el título que le da la CBS a la entrevista que sostuvo el periodista Bryan Pitts con este famoso pastor, conocido popularmente como el predicador de la sonrisa afable.
El mensaje que comparte Joel se escucha muy bonito, es como música para nuestros oídos, y por tanto es muy difícil de rechazar. El encanto que genera este tipo de predicas, discrepa diametralmente de los mensajes de un Jeremías, Elías, Eliseo, Juan el Bautista, el apóstol Pablo, y del mismo Señor Jesús.
El evangelio al gusto del cliente, por y para la gente que tienen comezón de oír…un evangelio a la carta en esta era de individualismo, autoestima y de vivir su mejor vida, aquí y ahora.
No es un evangelio que cuente con todo el consejo de Dios. Tampoco se trata de explicar la palabra expositivamente y en todo su contexto. No, no, no, son ideas y reflexiones de hombres que deciden interpretar las Escrituras a su propio beneficio y acomodo. ¿Se imaginan a un médico interpretando el mejor manual de medicina a su acomodo y no a lo que la ciencia enseña? ¿A cuántos mataría con sus prácticas?
No es de extrañar que en esta era de la decepción este tipo de predicadores sean tan populares e imitados. Todos quieren fama y fortuna y por supuesto una mega iglesia, pero la pregunta es, ¿para gloria de quién?
¿Este es el cristianismo bíblico del primer siglo? Lejos esta de serlo. ¿Este es el evangelio de Jesús? Mucho menos. ¿Quién se atreve a predicar de tomar la cruz y seguirle?, ¿Quién se atreve a predicar de la necesidad de arrepentimiento?, ¿Quién se atreve a predicar contra el adulterio, contra los pastores que se enriquecen a costa de los ignorantes?, ¿Quién se atreve a poner el dedo en la llaga cuando es necesario?
Afortunadamente todavía hay una lista de predicadores valientes que predican la Palabra en su debido contexto, sin manipularla y ponerla a decir lo que no dice. Por supuesto, su fama es totalmente diferente a la de Joel. Más bien su fama es parecida a la de un Elías o Juan Bautista y los ataques en contra de estos valientes de Jehová provienen del mismo pueblo de Dios que entiende que, “hay que ser tolerantes” y que “el Señor conoce los corazones”. Gracias a Dios que los conoce, pues el corazón es tan engañoso que no determina nada. Por esto es que se deben colar todas las cosas, por la Palabra de Dios que es la autoridad final, no importan que tan efectivo sea el método o que tan buenos resultados arroje.
Recuerdo lo que decía Paul Washer, de 100 años para atrás hay que tener cuidado con los libros llamados cristianos que se venden en las librerías bíblicas. Me hace recordar una frase que reza así, “todo lo nuevo en teología es falso”. Muchos libros de famosas y reconocidas casas cristianas publicitarias, están cargados de metafísica, nueva era y yoga. Tristemente, tales cosas ya se están practicando en las iglesias más conservadoras que atrapados por la presión del medio, atrapados por lo que dictan las mayorías o por lo que trae “la corriente”, ofrecen “fuego extraño” en el altar de Jehová.
Definitivamente, en la predicación de hoy hace falta el poder de Dios. Hace falta que los pastores se vean, como embajadores que vienen con un mensaje de parte del Dios viviente. Hace falta perder el temor para comunicar con valentía, amor y por supuesto, con toda la verdad.
El equilibrio es necesario en todo. No pueden ser idealistas y pensar que todo lo que enseñen lo están “viviendo”, pues es imposible. Puede que se “viva una parte” de lo que se predica, pero a la misma vez que se esté batallando contra áreas en que todavía es necesario crecer. Es precisamente en esos momentos donde se debe ser humilde, y reconocer que todavía no se ha llegado a la estatura del varón perfecto a la medida de Cristo.
Retomando el tema…mi temperamento sanguíneo me traiciona…
No cabe la menor duda de que en los tiempos de Jezabel y de su esposo Acab, Joel Osteen hubiese sido tan famoso y popular como ahora, ¿Acaso no era el mensaje que quería escuchar el rey Acab?
Con su mensaje “encantador de serpientes”, populista y motivador, Joel Osteen ha titubeado en su fe en varias entrevistas de televisión en dónde le han hecho preguntas fáciles de contestar, para el que esta claro en sus convicciones bíblicas, pero difícil de responder para uno que debería ser un heraldo del evangelio, pero que se comporta como un político que depende de las masas para ganar una postulación presidencial.
Viendo el panorama actual de la iglesia podemos remontarnos a siglos atrás y darnos cuenta que los casos se repiten. El pueblo que no conoce su historia tiende a repetirla. Es necesario regresar a las sendas antiguas y olvidarnos de los métodos microondas, que en la búsqueda de que las personas sean transformadas dejan de depender 100% en la obra total y sola del Espíritu Santo, sin necesidad de luces tenues, música para inducir al llanto o cualquier otro elemento. Estas iglesias, con muy buenas intenciones, sucumben ante las mieles de tener una iglesia grande y poderosa y recurren en su búsqueda la psicoterapia que se enfoca, en gran parte, en eliminar la responsabilidad del pecador y les pasa la carga a los padres, a la sociedad y al medioambiente.
Hoy se vive con:
Una iglesia sentimentalista
Una iglesia mística
Una iglesia populista
Una iglesia al gusto del cliente
Una iglesia Emergente
No se a usted, pero a mi que me dejen con la iglesia de Filadelfia.
Y ya para terminar una nota al margen…
Por favor, no me envíen mensajes con insultos y el cliché del “no juzguéis”. Tampoco pretendan asustarme con el cuento de que voy a caer en maldición por escribir acerca de un “ungido de Dios”. Los tiempos en que me metían miedo con un, “Ahí viene el cuco” ya pasaron. A los tales, les recomiendo esta serie de mensajes, que les ayudará a discernir mejor.
Para conocer más de este buen samaritano que para muchos es motivo de orgullo y digno de plagiar, les dejo estos vínculos.
-Vena estos videos: La diferencia de una respuesta bíblica a una respuesta manejada por asesores-
Leave a reply to Erick Briganty Cancel reply