He estado meditando desde hace varios días en el libro de 1 Reyes. Ver la terquedad de Acab, su soberbia, orgullo, falta de obediencia, de temor a Dios y su “comezón de oír”.
Podríamos decir entonces que los versículos de II de Timoteo 4:4-5:
“vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a fábulas”
No solo se aplican a este tiempo, sino también, a los tiempos de Acab y de Elías… ¿No les parece?
Acab consideraba a Elías su enemigo, pues este profeta de Dios, le hablaba con la verdad, contrario a los demás consejeros que le decían al Rey Acab lo que este quería oír. El rey quería escuchar hablar acerca de éxito y prosperidad pero ESE no era el mensaje de Jehová.
Al parecer la iglesia de hoy insiste en querer estar a la moda, de ahí la modalidad de la Iglesia Emergente y como dice Paul Washer, es más fácil utilizar un método humano que hacer lo bíblico, buscar a Dios en oración y en el estudio de la Palabra para que el Espíritu Santo sea quien dirija la obra de Dios. Cada congregación es diferente y especial pero la Palabra de Dios es la misma, ayer hoy y siempre.
Sujetos a la Roca tiene un post que está muy bueno, particularmente me gustó mucho, “La pérdida de la verdad”, no vacile en leerlo. El conocimiento, como dice Daniel Dañieluk, basándose en el libro de proverbios, no envanece, enaltece.
Leave a comment