“Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre…. Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban.. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.”
Lucas 17: 26-30
Con noticias como la que publica NC referente a la homosexualidad y la posición de la Iglesia Luterana, nos damos cuenta que la maldad cada vez crece más. Muchas iglesias no quieren predicar contra el pecado porque eso “ofende”, muchas iglesias están en la línea de “tolerar” -no importa lo que sea-. Esto basándose en “su concepto” del amor que Dios tiene. Como que Dios es un bonachón con una barba larga sonriendo a cuantas cosas se les ocurre a los mortales del planeta llamado tierra -que debería ser el planeta agua pues hay más agua que tierra-. El Dios que ellos “entienden” en su razonamiento es, un ídolo que no se corresponde al Dios de la Biblia. Ese Dios de amor, paciencia, mansedumbre pero que de ninguna manera tendrá por inocente al malvado. Un Dios terrible que castiga el pecado. Un Dios que destruyó a Sodoma y Gomorra, un Dios que envió un Diluvio en donde solo se salvaron siete personas, un Dios QUE NO ESCATIMO A SU HIJO, ¿creen ustedes que tolerará algo como esto?
La iglesia Luterana prohíbe sanciones en contra de “pastores” en relaciones homosexuales e implícitamente las aprueba. No será la primera que haga esto, ya veremos con el tiempo que otras entrarán a esta “nueva onda”. ..Por supuesto, con posiciones como la de esta iglesia definitivamente que su certificado de “cristiano verdadero” queda entre dicho pues si bien es cierto que la salvación es por gracia no menos cierto es que DEBE haber frutos y un testimonio de vida que respalde una fe genuina, como dice el libro de Santiago.
Estos son tiempos difíciles en donde “a lo malo le llaman bueno y a lo bueno malo”, pero lo que nos puede confortar es ir a la palabra de Dios y darnos cuenta que un día toda rodilla se doblará delante de Jehová y todos tendrán que dar su explicación, más vale que sea “buena” pues la ira de Dios es tan potente y firme como lo es su amor. ¿O no lo creen?
Esto merece un “Ojo Crítico”.
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