John Piper: ¿Cómo debemos amar a nuestro prójimo musulmán?

Hay tantas respuestas a esta pregunta como formas de hacer el bien en lugar del mal. “El amor no hace mal al prójimo” (Romanos 13:10). El amor “todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” (1 Corintios 13:7). He aquí algunas cosas en las que, creo yo, se debe hacer hincapié.

[Actualización: Al decir “amar a nuestros enemigos” no queremos decir que todos los musulmanes sienten enemistad o actúan con hostilidad hacía los cristianos. No lo hacen. A menudo son hospitalarios, amables y bondadosos. La cuestión es que aunque alguien nos trate con hostilidad (cualquiera que sea su religión o aunque no tenga ninguna religión) debemos seguir amándole.

Hoy es necesario aclarar otro tema en nuestro contexto. Cuando digo que el amor nos lleva a hacer el bien en forma práctica para satisfacer las necesidades físicas, no estoy diciendo que la ayuda se ha de ofrecer supeditada a que el musulmán se convierta al cristianismo. El amor práctico es el testigo del amor de Cristo. El testimonio no se niega cuando es más necesario. Las conversiones obligadas por la fuerza o por motivos económicos contradicen la misma naturaleza de la fe salvadora. La fe salvadora es la libre elección de Jesús como nuestro Salvador, Señor y mayor Tesoro. No es un medio para llegar al tesoro. Él es el Tesoro.]

1. Orad para que todas las bendiciones de Cristo desciendan sobre ellos, tanto si os quieren como si no.

  • Lucas 6:28 – Bendecid a los que os maldicen; orad por los que os vituperan.
  • Romanos 12:14 – Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.
  • 1 Corintios 4:12 – Cuando nos ultrajan, bendecimos.

2. Hacedles el bien de forma práctica para satisfacer sus necesidades físicas.

  • Lucas 6:27 – Amad a vuestros enemigos; haced bien a los que os aborrecen.
  • Lucas 6:31 – Y así como queréis que los hombres os hagan, haced con ellos de la misma manera.
  • 1 Tesalonicenses 5:15 – Mirad que ninguno devuelva a otro mal por mal, sino procurad siempre lo bueno los unos para con los otros, y para con todos.
  • Romanos 12:20 – Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; y si tiene sed, dale de beber, porque haciendo esto, carbones encendidos amontonaras sobre su cabeza.

3. No toméis represalias cuando os hagan daño.

  • 1 Pedro 3:9 – no devolviendo mal por mal, o insulto por insulto, sino más bien bendiciendo, porque fuisteis llamados con el propósito de heredar bendición.
  • Romanos 12:17, 19 – Nunca paguéis a nadie mal por mal… Amados, nunca os venguéis vosotros mismos, sino dad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: “Mía es la venganza, yo pagare, dice el Señor”.

4. Vivid de forma pacífica con ellos siempre que dependa de vosotros.

  • Romanos 12:18 – Si es posible, en cuanto de vosotros dependa, estad en paz con todos los hombres.

5. Buscad para ellos la gozosa liberación del pecado y de la condena hablándoles de la verdad de Cristo.

  • Juan 8:32-32 – Entonces Jesús decía a los judíos que habían creído en Él: Si vosotros permanecéis en mi palabra, verdaderamente sois mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

6. Desead de todo corazón que se unan contigo al Padre en el cielo, mostrándoles el camino, Jesucristo.

  • Romanos 10:1 – Hermanos, el deseo de mi corazón. . . por ellos es para su salvación.
  • Juan 14:6 – Jesús le dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí”.
  • Juan 3:16 – “Que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna.

7. Procurad comprender el significado de lo que ellos dicen, de forma que vuestras afirmaciones o críticas se basen en un verdadero entendimiento y no en la distorsión o la caricatura.

  • 1 Corintios 13:6 – [El amor] no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad.

8. Advertidles con lágrimas que aquellos que no reciben a Jesucristo como el Salvador crucificado y resucitado que quita los pecados del mundo perecerán por la ira de Dios.

  • Juan 1:12 – Pero a todos los que le recibieron, los que creyeron en su nombre, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios.
  • Romanos 10:9 – Que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo.
  • Filipenses 3:18 – Porque muchos andan como os he dicho muchas veces, y ahora os lo digo aun llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo.

9. No les induzcáis a error o les deis falsas esperanzas diciendo: “los musulmanes adoran al Dios verdadero”.

Esta afirmación transmite a casi todo el mundo una imagen positiva del corazón musulmán como si conociera, adorara y honrara al verdadero Dios. Pero Jesús hace que la respuesta que le da una persona a Él, sea la prueba de la autenticidad de la respuesta de una persona a Dios. Y es definitivo al afirmar que si una persona le rechaza como el Ser Divino que da su vida como rescate por los pecados y resucita nuevamente – esa persona no conoce, no ama o no honra al Dios verdadero.

  • Juan 8:19 – Entonces le decían [a Jesús]: “¿Dónde está tu Padre?” Jesús respondió: “No me conocéis a mí ni a mi Padre. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre”.
  • Juan 5:23 – El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.
  • Juan 5:42-43 – [Dijo Jesús, sé] “que no tenéis el amor de Dios en vosotros. Yo he venido en nombre de mi Padre y no me recibís”.

El amor no inducirá a error a los musulmanes, o a aquellos que se preocupan por los musulmanes, diciendo que “conocen” o que “honran” y “aman” al Dios verdadero cuando no quieren recibir a Jesús por quien realmente es. No podemos ver el corazón de los hombres. ¿Cómo podemos saber si conocen, honran y aman al Dios verdadero? Nosotros entregamos nuestra vida y se la ofrecemos a Jesús. Si ellos le reciben, ellos conocen, aman y honran a Dios. Si no lo reciben, no lo hacen. Jesús es la prueba.

Esa es el tema de las palabras de Jesús en Lucas 10:16: “El que a mí me rechaza, rechaza al que me envió”. Y en Mateo 10:40: “El que me recibe a mí, recibe al que me envió”. Y en Juan 5:46: “Porque si creyerais a Moisés, me creeríais a mí”.

La mayor muestra de amor que podemos hacer por los musulmanes, o por cualquier persona, es contarles toda la verdad sobre Jesucristo, dentro del contexto de su sacrificio por ellos y de su disposición a sufrir por ellos antes que abandonarlos, y luego suplicarles que se alejen de las “falsas doctrinas” (Marcos 7:7) y que reciban a Cristo como el Salvador crucificado y resucitado para el perdón de sus pecados y la esperanza de vida eterna. Esto sería nuestra mayor alegría – tener hermanos y hermanas entre todos los pueblos musulmanes del mundo.

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3 comments

  1. Qué bello mensaje de amor nos envía nuestro Señor Jesucristo, a través de su ungido John Piper. Definitivamente para esto hemos sido escogidos por El Señor, para amarnos los unos a los otros llevando el mensaje de la Verdad, que es nuestro Señor Jesús.
    Qué bueno que El Señor nos recuerde que nosotros mismos somos hijos de la misericordia de Dios, y no debemos juzgar a los demás; antes bien, llevar el mensaje de Salvación a todo el que quiera escuchar.

    Que Dios les bendiga.

  2. Las dos relaciones y los dos mandamientos más importantes son amar a Dios y a nuestro prójimo, como dijo Jesús. Toda la ley y los profetas se basan en estos dos mandamientos:

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