CJ Mahaney [en el blog de Josh Harris] hace una reflexión sobre este hecho que vale la pena considerar.
No, no son los medios que persiguen a Tiger Woods, es su pecado, su vacio y su necesidad de Dios. Solo El [Cristo] tiene ríos de agua viva que satisfacen nuestra alma y que nos permiten ser cisternas que retienen el agua.
Mahaney nos insta a no tener un “deseo morboso” por toda la mala publicidad que esto ha generado. Mirar con compasión a esta familia, orar por ellos y revisarnos para ver qué “pecado secreto” tenemos nosotros. Pude que no sea un pecado de este tipo, pero ante los ojos de Dios, pecado es pecado.
Triste y dolorosa realidad, el pecado, tarde o temprano nos alcanza. ¡Huye de él!
Les dejo con las preguntas que nos insta CJ Mahaney a que nos hagamos:
¿Hay de los llamados “pecados secretos” en mi vida?
¿Hay algo que he hecho que espero que nadie descubra?
¿Hay algo en estos momentos en mi vida que debo confesar a Dios ya las personas apropiadas
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