Abraham: Amigo de Dios

Dios se manifestó a un hombre. Muchas veces he tratado de imaginar qué debió de haber sentido Abraham la primera vez que escuchó la voz de Dios.  Abraham no estaba buscando a Dios; él ni sabía que había un Dios.  Había sido criado en una cultura idólatra y pagana donde jamás nadie había conocido a Dios.  No había creyentes, ni  Biblias, ni himnarios, ni iglesias, ni escuelas de clase dominical ni predicadores; solo un absoluto silencio del cielo.  Después, un día, Dios interrumpió en el silencio.  Se presentó a Abraham y le hizo algunas promesas increíbles.  Abraham escuchó la voz de Dios. Y creyó. Cuando nadie más estaba escuchando, cuando nadie más creyó, Abraham recibió la gracia de responder a la iniciativa de Dios.  La historia de su vida es la historia de un hombre que escuchó la voz del Señor, quien reveló sus secretos, sus planes y su voluntad.  Es la historia de un hombre que respondió a la voz de su amado en adoración, fe, amor y obediencia.  Los altares erigidos en Siquem, Betel, Hebrón y el monte Moriah prueban la evidencia de este “amigo de Dios”; un hombre que caminaba en íntima unión y comunión con el creador.
~Nancy Leigh DeMoss [En la quietud de su presencia]

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Un comentario en “Abraham: Amigo de Dios

  1. Es un hermoso testimonio del cual todos nosotros debiéramos imitar. Lamentablemente sucede todo lo contrario, aún hermanos que conocen la palabra del Altísimo, le han dado conscientemente la espalda. Que El Eterno nos guarde.

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